El Buffetero y sus clásicos sánguches, ahora también en tierra firme

Tras siete años de exitoso recorrido por ferias y fiestas varias y con el puerta a puerta en tiempos pandémicos por toda la región, El Buffetero plantó bandera y desde hace pocos días ofrece un servicio de retiro de sánguches en combo (6, 12 y más unidades, tanto para consumo domiciliario como para eventos), picadas y papas en su nuevo local de 7 n 148 casi 35. ¿Lo último? La apertura de una sucursal en España.

La historia de los característicos braseados se inició hace 7 años en la primera edición de Picurba, el callejero de City Bell. Desde ese momento fundacional, parido bajo el lema simple y contundente de «dar de comer», entre la confección de puestos para ferias con estructuras muy vistosas de madera hasta la concreción de un anhelo como un foodtruck, El Buffetero no paró de crecer.

«Nunca lo hablamos, creo, con los primeros clientes pero estamos muy agradecidos porque sin conocernos nos apoyaron de entrada. A partir de lo que fue la explosión de Picurba nos hicimos conocidos, nos iban pidiendo y recomendando para los eventos, pudimos montar un foodtruck que era un sueño», señala Lautaro Buchicardi Paz, una de las cabezas del proyecto junto a Luciano Casetti y Javier Albicoro -incorporado al equipo desde 2020, tras el alejamiento de Juan Castro, otro de los fundadores de la marca-.

El local de take away forma parte de una estrategia integral de mantener varios canales de venta en simultáneo: de los eventos al foodtruck, que en un principio implicaban prácticamente mudanzas, a la simplificación total de los procesos.

«Después de tanto tiempo en eventos con 40, 50 personas de piso, nos dimos cuenta que había un mercado al que no llegábamos. Es por eso que largamos la opción de los packs y combos, con el pan ya preparado y cortado, lo que simplifica mucho y tiene muy buena aceptación. Soy cocinero pero siempre fuimos por la propuesta simple, agradable a los sentidos, donde puedas comer con facilidad y sin ninguna complicación», agrega.

El Buffetero abre por el momento los jueves, viernes y sábados al mediodía y por la tarde noche, con venta directa hasta agotar stock. Podés encontrar sánguches de bondiola braseada, ternera al malbec, pollo con crema, veggie y cheese burger. «Todos con la misma idea del braseado, que sean cómodos para comer; la propuesta al margen de la variedad es que tienen la misma identidad, sean de pollo, veggie o bondiola», asegura  del otro lado de la línea, donde se encuentra en pleno proceso de diseño para desembarcar en España.

«Queremos montar el mismo sistema en la provincia de Málaga. Estamos en contacto con la Cámara de Comercio que nos tutoriza el proyecto, el armado de plan de negocios, que es lo que brinda oportunidades para líneas de crédito blandas para emprendedores. Hace cinco meses que estoy acá, conociendo bien la gastronomía del lugar, contactándome con la gente. Sería la frutilla del postre», detalla, un esperanzado Buchicardi Paz.