Cuando el rock se sienta a la mesa
Estimadxs lectores y lectoras de Tuco…me permiten por una vez salir de la literatura y acercarme al mundo de las canciones en las que aparecen referencias a platos y comidas? Concedido? Pues bien, ¡ahí vamos!.
En mi adolescencia de principios de los ’80s sonaba en algunas radios un artista que volvía del exilio madrileño, pero que había sido parte fundacional del rock hecho en la Argentina. Una de sus canciones, compuesta en la Madre Patria, decía: «Tienes que ver que gracia tengo con el delantal / pelando patatas para guisar..» La canción de Roque Narvaja, pues de él se trata, traía consigo esa forma inusual por estos lares de denominar a las papas y a la acción de hacer un guiso. Pero hablaba de algo tan viejo como la misma humanidad: el amor de pareja y la comida como una de las armas de la seducción.
Algo similar me pasaba con el clásico de los Manal, «Jugo de Tomate Frío». En mi corto recorrido por la vida era impensada tal cosa ya que en casa se usaban tomates para las salsas, para un dulce riquísimo que aún hoy hace mi madre (invadido por la avasallante presencia del clavo de olor) y para la subestimada ensalada criolla. Pero.. ¿jugo de tomate frío?.

Y que decir de Pappo, que tiene un tema llamado «Sandwiches de Miga» ? (bueno, tiene otro llamado «No Obstante lo Cual»). Disculpen, me acaba de entrar un Whatsapp de mi tía Marta que me pregunta si ni pienso incluir «El Bacalao» (Julio Iglesias) y el tango «Azúcar Pimienta y Sal»… no tía, despues te llamo. (disculpe).
Ahora les propongo un pequeño ejercicio de memoria: ¿Cuántos de ustedes sabían qué era, y cuántos descubrieron el «Guacamole» a partir de la canción de Kevin Johansen del año 2000? Me cuento entre los del segundo grupo, o al menos entre quienes a partir de ahí comenzaron a preparar dicha exquisitez en casa.
Y hablando de cosas exóticas, no quiero pasar por alto que hubo una efímera banda a finales de los ’80s llamada «Comida China», en tiempos en que el sushi apenas se conocía en esta parte del planeta. Y no tan exóticas, pero encantadoras: Andrés Calamaro ( apodado «El Salmón», no lo olvidemos, y que también tiene una canción llamada «Comida China») en su canción Estadio Azteca habla de Caramelos con forma de Corazones (sí, admito que no cuenta como comida… pero no se pongan exigentes). Y cerrando con lo exótico, seguramente recordarán una canción llamada «Sopa de Caracol», que si bien no venía del mundo del rock supo tener una versión de Los Fabulosos Cadillacs muy bien lograda. En cierta ocasión, a bordo de un crucero por aguas del Atlántico, pude probar tal cosa y olvidé rápidamente si me había gustado o no.
Y ahora vamos a enumerar algunos ejemplos del rock anglosajón que son muy ilustrativos: Paul Mc Cartney bautizó «Flaming Pie» a uno de sus mejores discos solistas, aunque la imagen del pastel en llamas le vino de recordar un juego de palabras que hacía John en la adolescencia; Y dos canciones que hablan de otra cosa (las drogas, claro) pero que utilizan comidas, son «Brown Sugar» (de los Rolling Stones) y «Cold Turkey» (de John Lennon). En ambos casos, tanto el Azúcar Marrón como el Pavo Frío son referencias a la Heroína.
Algunas menciones finales que no quiero dejar afuera: la presencia de los italianísimos fideos que a todos nos iluminan la mesa de los domingos: «Spaghetti del Rock» (en la canción de Divididos) y «The Spaghetti Incident» ( el nombre del interminable disco de los Guns N’ Roses. Interminable porque tardaron una década en completarlo).

Y ya que mencionamos a Italia, no puede faltar la Pizza: Tiene que haber muchas más pero pienso en «Moscato, Pizza y Fainá» ( Memphis la Blusera), «Pizza Muzzarela» (Los Fatales) y «Pizza Conmigo» (Alfredo Casero).
Y para finalizar, y siguiendo el orden lógico de una comida, vamos a cerrar con un buen postre: Los duraznos con Crema. El señor Snoop Dog, siempre envuelto en una nube de humo, hizo una canción junto al talentoso Pharrell Williams a la que llamó «Peaches and Cream». Si bien todos sabemos que ahí se encierran algunas metáforas sexuales, a nadie escapa que para culminar una comida es una excelente elección. Aunque para mí, ¡con un copo de dulce de leche por favor!
Hasta la próxima.