Argentina comienza a producir su propio café en suelo tucumano

Argentina comienza a producir su propio café en suelo tucumano

Lo que parecía un sueño lejano es hoy una realidad técnica: Argentina se encamina a formar parte del selecto grupo de países productores de café. El proyecto, una alianza estratégica entre Cabrales S.A. y el Gobierno de Tucumán (IDEP), superó con éxito la etapa de ensayos y avanza hacia la comercialización de granos con estándares de calidad internacional.

Este desarrollo productivo marca un cambio de paradigma histórico, permitiendo al país pasar de un esquema netamente importador a uno que incorpora producción local con identidad propia.

Tucumán, el escenario ideal

Las condiciones agroecológicas de la provincia, con su clima subtropical y diversidad de microambientes, han demostrado ser aptas para el cultivo. El resultado es un café que ya cuenta con el aval de la Mumac Academy, referente mundial en cultura cafetera.

Perfil sensorial: ¿A qué sabe el café argentino? Los especialistas destacan una «dualidad sensorial» que lo posiciona directamente en el segmento de cafés especiales:

  • En Espresso: Presenta un cuerpo equilibrado, con notas marcadas de chocolate, cacao y frutos secos, y un retrogusto persistente.

  • En Filtrados: Emergen perfiles más dulces, con acidez media y una fineza que resalta en tuestes suaves.

Impacto en la cadena de valor La consolidación de un café de origen nacional no solo abre la puerta a la sustitución de importaciones, sino que genera un fuerte impacto en el desarrollo regional y la creación de empleo en zonas rurales. Con la trazabilidad como eje (desde la genética del plantín hasta la taza), Cabrales y el IDEP buscan consolidar un producto homogéneo que pueda competir en nichos de mercado diferenciados a nivel global.

Argentina ya no solo consume café; ahora, empieza a escribir su propia historia como productor.

Imagen: Contexto Tucumán.