“Un camino hacia el futuro”: los vinos naturales y el compromiso de Santa Julia con la sostenibilidad
En el elegante entorno del Palacio de Duhau, en el Park Hyatt Hotel de Buenos Aires, Bodega Santa Julia presentó su visión sobre los vinos orgánicos y naturales en un seminario titulado “Un camino hacia el futuro”, donde se habló de sostenibilidad, vinos de baja intervención y compromiso social.
La anfitriona fue Julia Zuccardi, tercera generación de esta histórica familia vitivinícola de Mendoza. Frente a un auditorio atento, compartió la filosofía que recorre la historia de la bodega fundada por sus abuelos en los años 60: “Para nosotros, la sostenibilidad no es una tendencia: es parte de nuestro ADN, es parte de quiénes somos”, afirmó.
UN CAMINO REAL Y AUTÉNTICO
Desde sus inicios, Santa Julia nació con una mirada sostenible, integrando cuidado del suelo, innovación y un fuerte enfoque social. Julia recordó una frase de su abuelo: “Hay que devolverle a la tierra lo que se le quita”, y cómo ese pensamiento se tradujo en decisiones concretas, como implementar un sistema de riego traído desde Tucumán o impulsar proyectos que cuiden tanto al medioambiente como a las personas que forman parte de la bodega.
Su abuela, Doña Ema, también dejó huella: “Ella decía que había que cuidar a nuestra gente”, contó Julia, y ese legado fue tomando forma en acciones concretas que hoy impactan en la comunidad: desde educación y talleres hasta un jardín propio.
AGRICULTURA ORGÁNICA Y EL VALOR DE LA COMUNIDAD
El ingeniero agrónomo Edgardo Consoli, gerente agrícola del grupo, explicó que Santa Julia cuenta con certificaciones orgánicas desde 1997, y aunque no todas las fincas de Familia Zuccardi la tienen, en cada uno de los proyectos se aplican prácticas sostenibles: rotación de cultivos, nutrición del suelo y uso de fertilizantes naturales que ellos mismos están desarrollando.
Uno de los programas más destacados es Fair for Life, que devuelve un porcentaje de las ganancias a la comunidad, que decide cómo invertirlo. Este año, por ejemplo, el fondo se destinó a comprar zapatillas para los hijos de los empleados al comenzar las clases.
MÍNIMA INTERVENCIÓN, MÁXIMA EXPRESIÓN
Después de un coffee break, Rubén Ruffo, gerente de enología de la bodega, habló sobre el proceso de elaboración de vinos naturales, un segmento en crecimiento que demanda mucho conocimiento y cuidado.
Explicó la diferencia entre vinos orgánicos (sin agroquímicos y sin sulfitos agregados) y naturales, que responden más a un movimiento global que a una legislación específica. En este caso, se trabaja con uvas orgánicas o biodinámicas, cosecha manual, fermentación con levaduras indígenas y sin filtrado. Tampoco se agregan sulfitos, aunque Ruffo aclaró que “el sulfito está demonizado, pero es un conservante natural que bien usado no es dañino”.
Desde 2019, Santa Julia elabora vinos naturales y ya tiene siete etiquetas, todas provenientes de Maipú:
• La Oveja – Torrontés natural
• El Zorrito – Naranjo de Chardonnay
• La Mantis – Pet Nat de Chardonnay
• La Vaquita – Clarete (Malbec y Torrontés cofermentados)
• El Burro – 100% Malbec
• El Cabrito – Cabernet Sauvignon con un toque de Cabernet Franc
• El Chimango – La última novedad, un rosado de Malbec
Ruffo señaló que estos vinos deben beberse jóvenes y que requieren uvas sanas, higiene extrema en bodega y mucha dedicación, ya que cada paso del proceso puede afectar el resultado final.
EL VINO ES SU LUGAR Y SU GENTE
Para cerrar el seminario, Julia compartió una historia que resume el espíritu de Santa Julia: la “Chacha”, una mujer de 72 años que hace empanadas en la bodega, está por terminar el secundario, gracias al sistema educativo impulsado por la familia. Como ella, muchos empleados han podido terminar sus estudios o avanzar hacia carreras terciarias, y otros participan en talleres de costura desde donde confeccionan uniformes, manteles y toman trabajos externos. También cuentan con un jardín maternal y un centro de día para los hijos de los empleados, sin distinción de jerarquía.
“Esto no lo hacemos porque ahora esté de moda. Lo hacemos desde siempre, porque creemos que es lo correcto”, dijo Julia. Y en ese mensaje, más allá de la tendencia de los vinos naturales, quedó clara la esencia de Santa Julia: una bodega que cultiva no solo la vid, sino también vínculos y valores.



