Dos vinos de alta gama para brindar con estilo
Compartimos dos de los vinos más destacados de este 2025 para un brindis bien especial en estas Fiestas: Baron B Héritage 005 y Cheval des Andes 2022.
Baron B presentó la Edición 005 de Baron B Héritage, un espumoso Brut Rosé inspirado en un magnum único e inédito de 2014, guardado en las cavas de Baron B. Las añadas 2016 y 2018 se unieron en un assemblage con la 2014 para dar vida a un espumoso rosé único, complejo, elegante y con un potencial de guarda sobresaliente, que invita a descubrir una nueva dimensión en el universo de los espumosos.
Las uvas que componen este assemblage provienen de dos fincas de altura extrema en el Valle de Uco: Cepas del Plata (1.500 msnm) y El Espinillo (1.600 msnm). Terruños pedemontanos y calcáreos que, bajo condiciones climáticas desafiantes, aportan frescura, mineralidad y elegancia, reflejando la visión del Barón Bertrand de Ladoucette de llevar los viñedos cada vez más alto en búsqueda de la perfección.
Esta edición 005 es un homenaje a la diversidad de la naturaleza y al arte del assemblage, donde cada cosecha aporta su carácter único. Desde su primera edición en 2021, Baron B Héritage se presenta cada año como una edición única e irrepetible. La Edición 001 combinó las cosechas excepcionales 2001, 2011 y 2015; la 002 destacó un Chardonnay 2014 y un Pinot Noir 2016; la 003 sorprendió con un 100% Chardonnay de tres añadas 2011, 2015 y 2019; y la 004 logró una armonía singular con cuatro millésimes 2016, 2017, 2018 y 2019.

Por su parte, Cheval des Andes presentó su cosecha 2022, lo que representa un nuevo capítulo en la historia del Grand Cru de los Andes, consolidando un estilo definido por la diversidad varietal —Cabernet Sauvignon, Malbec y Petit Verdot— y por la riqueza de sus orígenes: dos fincas emblemáticas de Mendoza, Las Compuertas
y Paraje Altamira.
Esta vendimia se distingue por el protagonismo del Cabernet Sauvignon, que representa el 65% del blend, acompañado por un 30% de Malbec y un 5% de Petit Verdot. Esta composición no solo reafirma una identidad estilística, sino que también refleja más de quince años de trabajo conjunto con el equipo de Château Cheval Blanc, orientado a comprender, interpretar y potenciar cada parcela del viñedo.
El microclima de Las Compuertas, protegido por la precordillera, aporta vinos densos, profundos. En contraste, Paraje Altamira —bajo la influencia directa de la cordillera de los Andes— ofrece Malbecs florales, etéreos y de gran elegancia. Esta dualidad de terroirs, sumada a la diversidad varietal, otorga al vino una complejidad excepcional.
En Cheval des Andes, ambas fincas se dividen en parcelas que cuentan con un manejo agronómico individual. Cada una se trata como un pequeño viñedo, adaptando las tareas para extraer su mejor expresión. Esta mirada de vigneron (viñatero) continúa en la bodega: las 36 parcelas se cosechan y vinifican por separado, cada una en su propio tanque, lo que permite revelar su identidad única, comprender sus matices y construir, a partir de ellos, un assemblage fiel a la expresión más pura del terroir.
Cheval des Andes 2022 es más que una nueva añada: es la afirmación de un estilo, la síntesis de un lugar y la expresión madura de un vino que se reconoce, con claridad, como un verdadero vino de Cru.