Chavin presentó en La Plata sus vinos franceses sin alcohol

La casa francesa presentó cuatro vinos desalcoholizados durante un almuerzo en Moro, con un menú especialmente preparado por el cocinero Santi Palma. Sauvignon Blanc, rosado, tinto y espumante fueron parte de una experiencia pensada para llevar la tendencia sin alcohol a la mesa.
La tendencia de los vinos sin alcohol suma nuevas propuestas en el mercado local. La francesa Maison Chavin presentó en La Plata parte de su línea de vinos desalcoholizados durante un almuerzo realizado en Moro, con un menú especialmente preparado por el cocinero Santi Palma. La degustación incluyó cuatro estilos -Sauvignon Blanc, rosado, tinto y espumante- pensados no solo como una alternativa para el brindis, sino también para acompañar una comida completa.
Con sede en el sur de Francia y fundada y dirigida por Mathilde Boulachin, Chavin se especializa en vinos de perfiles innovadores y bebidas alternativas, con una fuerte apuesta por la categoría sin alcohol. Su línea Chavin Zéro es elaborada a partir de vino que posteriormente atraviesa un proceso de desalcoholización. Para varias de sus etiquetas utiliza evaporación al vacío a baja temperatura, una técnica que busca retirar el alcohol preservando las características sensoriales y aromáticas del vino.
Durante la presentación platense se pudieron probar un Sauvignon Blanc fresco y de marcada acidez, un rosado de perfil frutado, una expresión tinta y un espumante elaborado a partir de Chardonnay. El recorrido permitió algo especialmente interesante para entender este tipo de productos: probarlos en la mesa y acompañados por distintos platos. El almuerzo diseñado por Palma funcionó así como un ejercicio de maridaje y una forma de acercarse a una categoría que propone conservar buena parte del ritual del vino -la botella, la copa, la temperatura de servicio y el encuentro alrededor de la mesa- pero prescindiendo del alcohol.
De la presentación participaron los importadores de Chavin en Argentina, representantes de Distribuidora Eleumis y de Yanard-Llovet, que estará a cargo de su distribución en La Plata. De esta manera, las etiquetas francesas comienzan a incorporarse al mercado de la ciudad en un contexto en el que las alternativas sin alcohol ganan cada vez mayor protagonismo y empiezan a ocupar espacios que hasta hace poco estaban reservados casi exclusivamente a los vinos tradicionales.
Más que intentar reproducir exactamente la experiencia de un vino convencional, la propuesta abre otra posibilidad de consumo: poder elegir una botella, pensar un maridaje, compartir una comida y brindar sin alcohol. Una categoría relativamente nueva para muchos consumidores argentinos que, con propuestas como la presentada en Moro, empieza también a hacerse un lugar en las mesas platenses.