Coronillo, el restaurante agroecológico de City Bell donde la huerta define cada plato
La colega María Celina Lundin se internó en el corazón de Coronillo y nos compartió el siguiente texto.
Entre cultivos orgánicos, hongos, fermentos y una cocina que respeta los ciclos naturales, Coronillo propone una experiencia gastronómica diferente: producción propia en el corazón de una carta que celebra el sabor, la estacionalidad y la conexión con la tierra.
Hay lugares donde la gastronomía comienza mucho antes de que el plato llegue a la mesa. En Coronillo, cada receta empieza en la tierra. En este rincón de City Bell, las verduras, frutas, hongos y fermentados no son simplemente ingredientes: forman parte de un proceso que se cultiva, se cosecha y se cocina respetando los tiempos de la naturaleza.
Ubicado en la esquina de 146 y Arroyo Carnaval, el restaurante invita a descubrir una propuesta diferente. Para llegar hay que ingresar por el portón del estacionamiento del colegio Patris y, a pocos metros, cruzar un pequeño puente que conduce a este espacio rodeado de vegetación.
Brenda Barreto, Carolina Castoldi, Leonardo Gardelliano y Franco Lichardi llevan adelante este emprendimiento que combina cocina de estación. “El respeto por los alimentos y el medio ambiente en el que vivimos es la esencia del lugar: de eso se trata la agroecología, de vivir en armonía con los ritmos naturales del entorno”, define Brenda.
Una historia que comenzó en 2023
Coronillo abrió oficialmente sus puertas en septiembre de 2023, aunque la historia empezó algunos meses antes. El lugar funcionaba anteriormente bajo el nombre de Greens, un proyecto fundado por Juan Carlos Giorgieri.
Los actuales propietarios cuentan que, cuando conocieron el predio, encontraron un restaurante completamente equipado, acompañado por huertas, un galpón, un invernadero para plantines y canteros que reflejaban el enorme trabajo realizado por su fundador.
Decidieron continuar ese legado, darle una identidad propia y bautizarlo Coronillo, manteniendo intacto el espíritu del lugar mientras desarrollaban una propuesta gastronómica con sello propio.
La cocina empieza en la huerta
En Coronillo la producción agroecológica ocupa el mismo lugar que la cocina. Sus responsables explican que el proceso de cultivo tiene la misma importancia que la elaboración final de cada plato.
La huerta ofrece verduras, frutas, hortalizas de estación y una amplia diversidad de tomates, siempre respetando los ciclos naturales de producción.
Qué comer
La carta cambia siguiendo la estacionalidad, pero mantiene una identidad marcada por los vegetales, los hongos y los fermentados.
En esta estación, entre las preparaciones se destacan repollo asado adobado con crema ácida, risotto cremoso de remolacha con hongos salteados al limón, guiso de lentejas, locro, ramen con fideos integrales y pasta rellena con un caldo de vegetales cocinado a fuego lento.
La propuesta se completa con fermentos vegetales como kimchi, chucrut, vinagres, bebidas, panes y productos congelados elaborados por el propio equipo.
Mucho más que un restaurante
Quienes impulsan Coronillo sostienen que la alimentación debería ser accesible para todos, sana, elaborada de manera simple y consciente. También consideran que cocinar implica transmitir energía y que los alimentos deben contribuir tanto al bienestar físico como al desarrollo espiritual.
Reservas a: @coronillo.citybell